
RELACIONES ROTAS
Admitámoslo. A todas las relaciones les llega una crísis inevitable. Alguien se ofende y empienza un doloroso proceso de alienación.
Las actitudes cambian rápidamente. A eso les siguen palabras y acciones inadecuadas.

La relación se pone tensa y a veces se termina.
Una respuesta común a una relación afectada es "el trato del silencio".
Simplemente rehusamos hablar con la otra persona. Es una señal no verbal que dice: "no quiero nada contigo, así que déjame tranquilo".
Para algunos, es una manera de protegerse de otro dolor. Para otros, es una forma de desquitarse. Al rehusarse a hablar, espera, hacer sufrir a la otra persona.

Desafortunadamente, algunos personas responde a las relaciones rotas, inmediatamente reclutan aliados dando únicamente su punto de vista sobre el asunto.
Tal conducta revela inseguridad y debilidad. Muestra la falta de confianza de una persona para manejar el problema adecuadamente por sí sola.
Con métodos indirectos y disimulados, a menudo destruye al inocente, hay miradas y palabras airadas, e incluso abuso físico. A veces puede incluir ataques difamadores y destruir la influencia o el carácter de alguien.

Si observa algunos de estos síntomas su relación se puede estar deteriorando. Ese es el momento de resolver el problema.
Las relaciones que se rompen también pueden hacer la vida desgraciada. Nuchas veces, las soluciones que probamos no funcionan.

Ignorar el problema.-
Ignorar un problema hace que se expanda como el cáncer, lo cual acaba con la relación.
Atacar a la persona.-
Podríamos cometer el error de atacar a la persona en vez de atacar el asunto. A menudo se olvidad la causa del conflicto. Se empienza a poner nombres a la persona o a encontrarle faltas, y se construye un muro que esconde el verdadero problema.
Las heridas del corazon necesitan algo más que palabras superficiales.

A veces las relaciones se tratan como bienes desechables. Si algo sale mal, remendar
las cosas parese más problemático que beneficioso. Algunos hasta podrían sugerir que la mejor solución es terminar la asociación completamente.
Si las relaciones rotas pueden empeorarse en vez de mejorar si las manejamos incorrectamente. El trabajo de reparación necesario se puede realizar cuando estamos dispuestos a seguir el patrón dado por Dios.
Entonces, igual que nuestro Padre, debemos dar los mismo pasos de amor, humildad, sufrimiento, invitación y perdón.

No es fácil amar a aquellos con quienes tenemos conflictos, pero si se quiere lograr la restauración, debemos tomar la iniciativa por amor.
Puesto que este paso es tan importante, es necesario estar seguro de que entendemos lo que significa.
En una relación rota, las emociones positivas a menudo se reemplazan con emociones negativas. De hecho, en lo que respecta a los sentimientos, pueden pasar mucho tiempo antes de que tengamos de nuevo esa sensación de efectuosa aceptación entre nosotros y la otra persona.

La sonriza forzadas o cualquier otra expresión falsa de bondad son tanto superficiales como artificiales. Le falta la calidad genuina y duradera necesaria para correguir el problema en una relaciónrita. No basta fingir que amamos a los demás.
Tiene que ser real. El apóstol Pablo escribío "El amor sea sin fimgimiento............."(Ro. 12:9)
Cuando los demás nos maltraten debemos decidir hacer lo correcto. Jesús dijo: "haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnien"(Lc. 6:27,28). Lo que quiere decir es que hemos de responder con amabilidad al odio. Debemos hablar bien de los que hablan mal de nosotros. Debemos mostrar preocupación por los que nos tratan de una manera denigrante y orar por ellos,En suma, optar por hacer lo correcto con los además independientemente de su respuesta.
Ahora que hemos visto lo que no es el amor, adoptemos un enfoque positivo.

Tal vez el aspecto más dificil de amar a los demás sea examinar nuestras propias actitudes. Pero esa debería ser nuestra tarea primordial. Antes de tratar de "enderezar" a la otra persona, más vale que nos aseguremos de que nuestro corazón esté bien. Con la ayuda de dios podemos reemplazar la ira, la amargura y la malicia con bondad, compasión y perdón.
¿Alguen le ha herido recientemente?
¿Ha decidido dejar de lado sus sentimientos y hacer lo correcto?
¿Le ha pedido a Dios que le ayude a amar a esa persoa en vez de ignorarla o de vengarse?
si usted da el primer paso después de buscar la ayuda de Dios, ¿garantiza eso que la otra persona aceptará su amor?¿Por cuanto tiempo debe el amor procurar la reconciliación?

Uno de los mayores obstáculos para resolver nuestras disputas con los demás es el orgullo, los problemas se podrían remediar, pero nuestro egos no nos dejan.
Cualquier acción en pro de la paz de alguna manera se ve como debilidad. Puesto que no queremos que los demás piensen que somos débiles, protegemos nuestra dignidad no acercándonos a ellos o volviéndonos inaccesibles.
Si no somos engreídos, no habrá obra que consideremos demasiados grande para arreglar las cosas entre nosotros y los demás. Segundo, si estamos sinceramente interesados en lo que preocupa a los demás, sus opiniones y sentimientos serán tan importante para nosotros como los nuestros. Aunque sea difícil, trataremos de ser comprensivos.

Por ultimo, si somos humildes, seguiremos respetando a las personas aunque no estemos de acuerdo con ellas. Trataremos de serviles en manera útiles, aun si no agradecen nuestros esfuerzos.
Cuando surjan los conflictos, y surgirán, debemos comprometernos a trabajar por la reconciliación. Sabiendo que el sufrimiento forma parte del proceso.
Cuando las cosas salen mal entre nosotros y los demás, a menudo no tenemos corazón para enfrentar los problemas por el dolor que produce. Pero aunque duela, debemos resolver los problemas valientemente.

¿Que difícil es esto para nosotros?
No obstante, es la clave para sacar el mayor provecho a la peor de las situaciones cuando colocamos nuestra confianza en Dios.él no sólo nos fortalece, sino que también obra todo para nuestro bien

Es muy difícil sufrir por causa de los demás, sobre todo en las relaciones rotas. La crítica, los malos entendidos y el rechazo causan un dolor que naturalmente procuramos evitar, causan un dolor que conlleva el proceso. A nadie le gusta sufrir. Pero vale la pena si es necesario para recuperar una amistad perdida o reparar un matrimonio desintegrado.
Sí, reparar las relaciones rotas es un proceso doloroso, pero es posible si estamos preparados para aceptar el sufrimiento

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