FACTORES DE RIESGO SUICIDA EN LA ADOLESCENCIA

Los adolescentes que intentan el suicidio o se suicidarán se caracterizan por tener diversos factores de riesgo para esta conducta, entre los que se encuentran:

- Provenir de medios familiares con desventaja social y pobreza educacional
- Estar más expuestos a situaciones familiares adversas que condicionan una niñez infeliz.
- Presentar mayor psicopatología, incluyendo depresión, abuso de sustancias y conducta disocial así como baja autoestima, impulsividad, desesperanza y rigidez cognitiva.
- Mayor exposición a situaciones de riesgo suicida o eventos vitales suicidógenos como las relaciones humanas tumultuosas, los amores contrariados o problemas con las autoridades policiales.

I- Factores culturales y sociodemográficos
Los problemas socioeconómicos, los bajos niveles educacionales y el desempleo son factores de riesgo para el comportamiento suicida pues limitan la participación social activa del adolescente, impiden la satisfacción de las necesidades más elementales y coartan la libertad de quienes los padecen.


Los factores asociados a la cultura adquieren una importancia capital en la conducta suicida entre las minorías étnicas, quienes se ven sometidos a un proceso de coloniaje cultural con pérdida de la identidad y sus costumbres y también se hace patente entre los inmigrantes. Oberg fue el primero en utilizar el término “shock cultural” para referirse al proceso de adaptación del inmigrante, el cual se caracteriza por:


–Esfuerzos constantes por lograr adaptarse a la nueva cultura.
–Sentimientos de pérdida y pena, motivados por los recuerdos de los amigos, familiares, la profesión, las posesiones y cuanto se ha dejado atrás.
–Sentimientos de ser rechazado por los miembros de la nueva cultura.
–Confusión en el rol, las expectativas, los valores y la identidad ante la nueva cultura.
–Sorpresa, angustia, disgusto e indignación ante las diferencias culturales a las que debe adaptarse.

–Sentimientos de no ser capaz de adaptarse a la nueva cultura.

Entre las razones que pueden contribuir al suicidio de los adolescentes de estos grupos poblacionales se encuentran extrañar la tierra natal y sus costumbres, problemas con la pareja, infelicidad, baja autoestima, carencia de amigos o familiares, el aislamiento social y la falta de comunicación por las barreras que impone el idioma en caso que el país receptor difiera del natal.


Un proceso de este tipo, aunque con menos diferencias, puede desencadenarse en el curso de migraciones internas, cuando se trasladan las familias, en busca de oportunidades, desde las zonas rurales a las urbanas o de las provincias o departamentos a las capitales. La mudanza o migración interna, puede ser un factor de riesgo de suicidio de importancia en la adolescencia, principalmente cuando no se logra la adaptación creativa al nuevo entorno.

Situación familiar y eventos vitales adversos.
La situación de la familia del adolescente suicida garantiza su infelicidad e impide su crecimiento emocional, pues son comunes:
–Presencia de padres con trastornos mentales.

–Consumo excesivo de alcohol, abuso de sustancias y otras conductas disociales en algunos de sus miembros.
–Antecedentes familiares de suicidio o intentos de suicidio y permisividad o aceptación de esta conducta como forma de afrontamiento.


–Violencia familiar entre sus miembros, incluyendo el abuso físico y sexual.

–Pobre comunicación entre los integrantes de la familia.

–Dificultades para prodigar cuidados a los que los requieren.

–Frecuentes riñas, querellas y otras manifestaciones de agresividad en las que se involucran los miembros de la familia, convirtiéndose en generadores de tensión y agresividad.

–Separación de los progenitores por muerte, separación o divorcio.

–Frecuentes cambios de domicilio a diferentes áreas.

–Rigidez familiar, con dificultades para intercambiar criterios con las generaciones más jóvenes.

–Situación de hacinamiento, lo que en ocasiones se traduce por la convivencia de varias generaciones en un breve espacio, lo cual impide la intimidad y la soledad creativa de sus miembros.

–Dificultades para demostrar afectos en forma de caricias, besos, abrazos y otras manifestaciones de ternura.

–Autoritarismo o pérdida de la autoridad entre los progenitores.

–Inconsistencia de la autoridad, permitiendo conductas que han sido anteriormente reprobadas.

–Incapacidad de los progenitores para escuchar las inquietudes del adolescente y desconocimiento de las necesidades biopsicosociales.

–Incapacidad de apoyar plena y adecuadamente a sus miembros en situaciones de estrés.
–Exigencias desmedidas o total falta de exigencia con las generaciones más jóvenes.
–Llamadas de atención al adolescente que generalmente adquieren un carácter humillante.
–Si los padres están divorciados pero conviven en el mismo domicilio, el adolescente es utilizado como punta de lanza de uno de ellos contra el otro y se le trata de crear una imagen desfavorable del progenitor en contra de quien se ha realizado la alianza.
–Incapacidad para abordar los temas relacionados con la sexualidad del adolescente, la selección vocacional y las necesidades de independencia.
Los elementos abordados con anterioridad son muy frecuentes en las familias de los adolescentes con riesgo suicida, pero no son los únicos. Es muy posible que usted pueda incrementar esta lista con experiencias conocidas.

Psicopatología del adolescente que constituye una predisposición a cometer suicidio.

Se considera que casi la totalidad de las personas que se suicidan son portadores de una enfermedad mental diagnosticable, lo cual ha sido ampliamente abordado en las investigaciones realizadas mediante las autopsias psicológicas. En los adolescentes este postulado también se cumple y se considera que la mayoría de los que se suicidan pudieron haber padecido algunas de las siguientes enfermedades:

–Depresión.
–Trastornos de Ansiedad.
–Abuso de alcohol.

–Abuso de drogas.

–Trastornos incipientes de la personalidad.

–Trastorno Esquizofrénico.


Los siguientes rasgos o atributos de la personalidad del adolescente que se convierten en factores de riesgo para cometer suicidio son:

- Inestabilidad del ánimo.

- Conducta agresiva.

- Conducta disocial.

- Elevada impulsividad.

- Rigidez de pensamiento y terquedad de la conducta.

- Pobres habilidades para resolver problemas.

- Incapacidad para pensar realistamente.

- Fantasías de grandiosidad alternando con sentimientos de inferioridad.

- Sentimientos de frustración.

- Manifestaciones de angustia ante pequeñas contrariedades.

- Elevada autoexigencia que rebasa los límites razonables.


- Sentimientos de ser rechazado por los demás, incluyendo los padres u otras figuras significativas.

- Vaga identificación genérica y orientación sexual deficiente.

- Relación ambivalente con los progenitores, otros adultos y amigos.

- Antecedentes de haber realizado una tentativa de suicidio.

- Frecuentes sentimientos de desamparo y desesperanza.

- Frecuentemente se sienten heridos con la más mínima crítica.

Estos son algunos de los rasgos que predominan entre los adolescentes que al estar sometidos a las llamadas situaciones de riesgo pueden presentar una conducta suicida. Como es conocido, ellos se ven involucrados en mayor número de eventos vitales desfavorables que sus pares no suicidas.


Situaciones en las que los adolescentes vulnerables pueden desembocar en una crisis suicida:
–Situaciones que pueden ser interpretadas a través del prisma del adolescente como dañinas, peligrosas, conflictivas en extremo, sin que necesariamente concuerde con la realidad, lo cual significa que hechos triviales para adolescentes normales, pueden tornarse potencialmente suicidógenos en adolescentes vulnerables, quienes los perciben como una amenaza directa a la autoimagen o a su dignidad.
–Los problemas familiares que como es reconocido, se constituyen en uno de los motivos fundamentales de la realización de un acto suicida.


–Separación de amigos, compañeros de clases, novios y novias.
–Muerte de un ser querido u otra persona significativa.
–Conflictos interpersonales o pérdida de relaciones valiosas.
–Problemas disciplinarios en la escuela o situaciones legales por las que debe responder el adolescente.
–Aceptación del suicidio como forma de resolución de problemas entre los amigos o grupo de pertenencia.
–Presión del grupo a cometer suicidio bajo determinadas circunstancias y ante determinadas situaciones.
–Situación de tortura o victimización.
–Fracaso en el desempeño escolar.
–Exigencia elevada de padres y maestros durante el período de exámenes.
–Embarazo no deseado y embarazo oculto.
–Infección con VIH o padecer una infección de transmisión sexual.

–Padecer una enfermedad física grave.
–Ser víctima de desastres naturales.
–Violación o abuso sexual, con mayor peligrosidad si se trata de familiares.

–Estar sometido a amenazas de muerte o golpizas.
–Estar involucrado en una situación de trajín-trajinador en una situación de régimen interno (escuelas, servicio militar).
–Incumplir con las expectativas depositadas por los padres, maestros, u otras figuras significativas y asumidas por el adolescente como metas alcanzables.