
PARA CONVERSAR
EL PRIMER MES:
-.Comente la importancia de hablar al bebé, mimarlo, llamarlo por su nombre.
-. Comunique las diversas razones por las que el bebé puede llorar: sueño, incomodidad, necesidad de compañía, algún dolor, para los papás tengan presente que el llanto no siempre es por hambre.
-•Converse sobre la importancia de que el bebé cuente con un lugar propio para dormir. No es conveniente que comparta la cama con los padres.
•- Converse con la mamá acerca de la necesidad de buscar un lugar lo más cómodo posible, para que al darle de mamar a su hijo se sienta relajada y pueda establecer una comunicación placentera con él.
DEL 2° AL 3° MES
•- Indicar a la mamá que no deje objetos pequeños ni bolsas plásticas al alcance del niño, ya que puede llevárselas a la boca.
•- Charlar con la mamá sobre la importancia de hablar al bebé, mimarlo, llamarlo por su nombre.
•- Comunicar a la mamá las diversas razones por las que el bebé puede llorar: sueño, incomodidad, necesidad de compañía, algún dolor, para que pueda tener en cuenta que el llanto no siempre es por hambre.
- Conversar con la mamá sobre los peligros de dejar al bebé solo en la bañera, sobre la cama, el cambiador, etc.
DEL 3° AL 4° MES
-.Comentar la importancia de que el bebé vista ropa cómoda que le permita moverse con libertad. Es importante que las mangas de la batita o saquito no le tapen las manos, para que pueda manipular objetos.
-•Charlar con la mamá sobre la conveniencia de que el niño/a no permanezca en el cochecito o en un asiento para bebés durante mucho tiempo ya que, de esta manera, no podrá moverse como él necesita.
DEL 4° AL 6° MES
- A esta edad los bebés juegan con sus manos y su cuerpo. Es importante explicarles a los padres la importancia del conocimiento del cuerpo por parte del niño.
- El bebé se mueve mucho más y puede ponerse de costado. Algunos niños se ponen solos boca abajo. Es importante anticiparle a la mamá estos nuevos movimientos del bebé para prevenir accidentes.
•- Charlar con la mamá para indagar dónde pone al bebé cuando está despierto. Sugerirle que prepare un espacio seguro en el piso, sobre una manta o colchoneta, para que el niño pueda moverse libremente.
•- Es importante poder charlar con la mamá sobre el sueño nocturno del bebé, sobre todo si se despierta reiteradamente; éste es un tema que generalmente preocupa a los padres.
DEL 6° AL 9° MES
- Anticiparle a la familia que alrededor de esta edad pueden comenzar a aparecer signos de ansiedad, susto o angustia ante los extraños, debido a que el bebé ya reconoce a las personas con las que habitualmente se
relaciona.
•- Advertir a la familia sobre la creciente movilidad del niño y el consecuente riesgo de accidentes que esto puede significar.
•- Informar a la mamá sobre la inconveniencia del uso del andador, ya que no sólo es inadecuado para el desarrollo motriz del niño, sino que es una causa frecuente de accidentes.
- Charlar con los padres acerca de la creciente independencia que va adquiriendo el niño, y la necesidad de tomar precauciones para evitar posibles accidentes.
- Hágale saber a la familia que, a esta edad, el bebé disfruta y necesita moverse y desplazarse.
•- También necesita contar con elementos simples (como envases vacíos y limpios, baldes, palanganas, pelotas, telas, etc.) para jugar, explorar, buscar soluciones a los problemas que se le presentan durante el juego, etc.

DEL PRIMER AÑO AL AÑO Y MEDIO
- Comentar con la familia las precauciones que tienen que tomar en su casa para la prevención de accidentes
•- Advertir a la mamá sobre la importancia de respetar los ritmos de desarrollo del niño. Si todavía no camina, es conveniente que no lo fuerce; él lo hará cuando se sienta seguro, esté maduro y preparado para hacerlo.
•- Charlar acerca de los límites (estrategias, uso de la palabra y no de la agresión verbal o corporal).
•Recuérdele a la familia que, a esta edad, el niño necesita y disfruta el moverse y desplazarse.
- También necesita contar con elementos simples (como envases vacíos y limpios, baldes, palanganas, pelotas, telas, etc.) para jugar, explorar, buscar soluciones a los problemas que se le presentan durante el juego, etc.
DEL AÑO Y MEDIO A LOS 2 AÑOS
•
Recuérdele a la familia que el niño disfruta con moverse y desplazarse, y lo necesita.
Por eso es indispensable ayudar a los padres a pensar si los espacios de la casa en los que
el niño está y por lo transita están libres de peligros.
•- También necesita contar con elementos simples para jugar, explorar, buscar soluciones a los problemas que se le presentan durante el juego, etc.
•- En la medida de lo posible, los adultos deben acompañar y posibilitar al niño una progresiva autonomía. Por ejemplo, se le puede permitir que se vista solo y colaborar con él cuando tenga alguna dificultad, comer solo utilizando una cuchara que le entre en la boca, tomar agua de un vaso sin tapa, etc.
- Conversar con los padres acerca de los berrinches y enojos del niño. Cuáles son los motivos de las rabietas y algunas ideas para manejarlas (hablarle con paciencia, calmarlo, mimarlo, tratar de distraerlo, etc.).
Es importante que los adultos entiendan que esta actitud es parte del desarrollo y de la conquista de su autonomía.
•- También es necesario charlar acerca de los límites (estrategias, uso de la palabra en lugar de la agresión verbal o corporal, etc.).
DE LOS 2 A LOS 3 AÑOS
•
- Dialogue con la familia sobre la importancia de que el niño vaya adquiriendo autonomía de manera progresiva.
•- A esta edad le gusta vestirse y desvestirse (ropa fácil de poner, sin botones o cierres); le gusta también que le
permitan comer usando la cuchara y el tenedor por sí mismo, ayudar en algunas tareas domésticas, realizar pequeños encargos, etc.
•
•Charle con los padres sobre la importancia que tiene el lenguaje en la vida del niño. Poco a poco él irá adquiriendo un vocabulario cada vez más rico para comunicarse y expresar sus emociones y necesidades.
• Es importante que los adultos que lo rodean le hablen correctamente (por ejemplo: “perro” en lugar de “guau guau”); también es aconsejable evitar el permanente empleo de diminutivos, etc.
•Haga saber a la familia que al niño de esta edad le gusta dibujar, pintar, cantar, bailar y escuchar música. Es importante tratar de proporcionarle elementos apropiados para realizar estas acciones, que no sólo le resultan placenteras sino que le posibilitan realizar aprendizajes significativos.

•Darle explicaciones adecuadas ante las conductas y preguntas que expresan curiosidad natural. No lo castigue.
•Estimularlo a contar historias con personajes imaginarios o experiencias.
•Leer y comentarle libros con imágenes todas las veces que así lo pida y aunque no lo pida.
•Jugar todo lo que jugaba antes y además jugar a imitar a los adultos (papá, mamá, doctor).
•Aumente la cuota de su colaboración en los quehaceres de la casa.
•Preste atención a lo que su hijo ve en la TV porque la causa de algunos de sus temores puede radicar allí.
•El niño debe comer usando el vaso, la cuchara y el tenedor aunque no los domine del todo. Es importante que se siente a la mesa con la familia.
•Conversar con él, decirle que lo queremos.
•Abrazarlo y expresarle afecto de manera verbal y física.
A LOS 4 AÑOS
•
Escuchar a sus preguntas atentamente y responderle de forma simple y sincera. Esto se aplica a todos los temas incluyendo la sexualidad y la muerte.
•Darle explicaciones adecuadas ante las conductas y preguntas que expresan curiosidad natural. No lo castigue.
•Jugar todo lo que jugaba antes y además jugar a imitar a los adultos (papá, mamá, doctor).
•Aumentar la cuota de su colaboración en los quehaceres de la casa.
•Conversar con él, decirle que lo queremos

•Abrazarlo y expresarle el afecto de manera verbal y física.
•Respetar sus gustos y su privacidad.
•Darle apoyo en las pronunciación de las palabras y en la construcción de las frases.
•Realizar actividades al aire libre para que conozca el mundo que lo rodea.
•No mostrar preferencias por ninguno de los hijos y estimularlos a que resuelvan los problemas con sus hermanos interviniendo sólo en caso de que sea necesario y sin hacer reproches.
A LOS 5 AÑOS
•Respetar sus gustos y su privacidad.
•Darle apoyo en las pronunciación de las palabras y en la construcción de las frases.
•Conversar con él.
•Decirle que lo queremos.
•Abrazarlo y expresarle el afecto de manera verbal y física.
•Realizar actividades al aire libre para que conozca el mundo que lo rodea.
•No mostrar preferencias por ninguno de los hijos y estimularlos a que resuelvan los problemas con sus hermanos interviniendo sólo en caso de que sea necesario y sin hacer reproches.
•Estimular sus habilidades, según su capacidad, en preparación de su ingreso al sistema escolar.
•Enseñarle a evitar riesgos de accidentes y lesiones.
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