
Debemos perdonar siempre El perdon es la mejor manera de procesar el dolor, la molestia, los traumas, las heridas que pueden provocar las fallas, pecados y errores de los conyuges. Los problemas que destruyen nuestra vida, no son los que nos crean los demas, sino los que creamos nosotros por nuestra errónea reacción frente a los problemas que nos provocan los demás. Todos nos equivocamos alguna vez y en algún momenta necesitamos que nos perdonen. El perdón es clave en la vida matrimonial. No se equivoque, el tiempo no borra las cosas, lo que Sana las heridas y borra los traumas, es el perdón que otorgamos cuando nuestro conyuge lo pide arrepentido e incluso cuando perdonamos y el cónyuge no se ha dado por aludido.
Cuando perdonamos a quienes nos han ofendido aunque ellos no se hayan arrepentido, somos nosotros los que evitamos llenarnos de amargura y resentimiento.
Existen esposas llenas de resentimiento pues no pueden perdonar los errores de sus esposos. Por supuesto que cuando hablo de perdón, tambien tengo que hablar del arrepentimiento. No se puede convivir saludablemente con alguíen que persiste en cometer los mismos errores y pecados y ni siquiera reconocerlos y mucho menos arrepentirse, pero se puede vivir saludablemente cuando actuamos en obediencia ,asi de parte de nuestro conyuge no exista arrepentimiento.
"Los problemas que destruyen nuestra vida, no son aquellos que nos crean los demás, sino los que creamos por nuestra errónea reacción frente a los problemas generados por otros".
tags
blog, mujerinvestigadora, perdon, conyuge, traumas, pecados, respeto, comunicacion, fidelidad, infidelidad, matrimonio, conyuge, "vida matrimonial", salud, enfermedad, amargura, resentimiento, odio, amor, arrepentimiento, errores,

Yurima Sánchez García
22 jul 2010 | 09:21 PM
El perdonar y el pedir perdón son actitudes que terminan convirtiéndose en dones, en donde prevalece la humildad, el amor y el primer paso hacia la sanación; independientemente del tipo relación llámese conyugal, de amistad, de compañerismo, familiar, es indispensable reconocer cuando se ha fallado, y aprender a pedir perdón, lamentablemente muchos seres humanos tiene la convicción errada de que por el hecho de pedir perdón se esta cayendo en un acto de humillación y no de humildad.......Ejemplo de ello quedó evidenciado cuando su Santidad el Papa Juan Pablo II, pidió perdón al mundo por todos aquellos abusos que cometió la iglesia en la época de inquisición, bajo el manto de la más pura humildad, vio necesaria la oportunidad de sanar heridas que marcaron la historia de los seguidores de cristo, y de esta misma manera, este hombre que encabeza la lista de los más grandes y venerables de la historia de todos los tiempos, supo perdonar a quien quiso asesinarle, ¿Qué ha de haber pasado por la cabeza de nuestro antiguo pontífice cuando fue atacado por este sicario? ¿Odio? ¿Coraje? ¿Miedo? Seguramente si. Pero hoy el mundo sabe que en su mente, tiempo después también entró la calma, la gratitud y el perdón. Cuando vimos las imágenes de un Juan Pablo II dialogando con su agresor y ofreciéndole el perdón sincero son simplemente sublimes. Y según tengo entendido este acto le cambió la vida a su agresor. Concluyendo perdonar a tu amigo así como a tu enemigo, vaya que si es un acto de amor heroico, y no como a veces se cree que estamos aprobando el comportamiento que nos hirió. El perdonar nos libera del dolor que sentimos por nuestro propio bien y porque nos damos cuenta de que si nos aferramos al rencor seremos nosotros quienes nos sentiremos desgraciados.