Los efectos de los pensamientos, tendencias y amenazas de suicidio

 CUARTA PARTE

Es obvio que el efecto principal y abrumador del suicidio de un adolescente es la perdida de una vida joven, con todas sus promesas y potencialidades. Pero pocos jóvenes que contemplan el suicidio se dan cuenta de los efectos traumáticos que un suicidio puede tener sobre los que lo rodean, principalmente el dolor y el plantar semillas de destrucción.

Dolor ante una pérdida

El suicidio de un amigo o familiar invariablemente causa un profundo dolor y cuestionamientos que rodean a pocas de las otras experiencias en la vida. Los pa­dres se castigan a si mismos por no haber podido prevenir la tragedia, los amigos se sienten abandonados y a veces traicionados, los pastores se preguntan si hubieran podido hacer o decir algo diferente, y los maestros desean haber podido reconocer las señales, si es que las hubo

Cientos de veces he observado distintos grades de desintegración matrimonial, y en numerosas ocasiones he visto las secuelas de un suicidio devastador. Inevitablemente los vivos nunca culpan al muerto, culpan a los vivos, se culpan a si mismos.

Las repercusiones emocionales del suicidio entre los sobrevivientes son profundas quizás el equivalente emocional y psicológico de Hiroshima y persistentes, afectando sus vidas durante años, décadas y, aun, en el caso de los mas cercanos a la victima, el resto de sus vidas.

Semillas de destrucción

El suicidio no solo destruye a la persona que se quita la vida, también planta se­millas de destrucción en las vidas de los que lo rodean: padres, hermanos, amigos y compañeros de escuela.

 "un aumento en el promedio de conducta suicida en los parientes mas cercanos de los que intentaron suicidarse". En otras palabras, los más cercanos a la victima de un suicidio corren mas riesgo que otros de intentar quitarse la vida. Algunos investigadores creen que esto puede deberse a factores genéticos (y puede ser que si), pero puede indicar también una mayor disposición entre aquellos cuyos seres queridos se han suicidado, de considerar el suicidio como una opción viable.

Algunas comunidades han sufrido lo que la policía llama "suicidios en grupo

En el condado de Jefferson, Estado de Colorado, Estados Unidos de América, se suicidaron dieciocho jóvenes entre enero de 1985 y junio de 1986. Dieciocho muertes en dieciocho meses! Una escuela secundaria en Omaha, Estado de Nebraska, se gano el dudoso apodo de Escuela de Suicidios cuando tres estudiantes que apenas se conocían se quitaron la vida en un lapso de cinco días. Cuatro más intentaron suicidarse pero sobrevivieron. En Piano, Texas, once suicidios entre jóvenes en dieciséis meses dejaron estupefacta a la ciudad.

"El suicidio tiene un efecto como de ondas. A veces estas ondas se convierten en un oleaje co­mo el de las mareas que inunda a la familia y a otros a su alrededor".

La perspectiva bíblica del problema de los pensamientos, tendencias y amenazas de suicidio

La Biblia contiene muchos relates de individuos que se vieron frente a grandes dificultades y que soportaron grandes cargas. El salmista declare: "He sido azotado todo el día, empezando mi castigo por las mañanas" (Salmo 73:14), y Job se lamentaba: "Perezca el día en que nací  ?por que no morí en las entrañas, o expire al salir del vientre?" (Job 3:3, 11).

Las Escrituras hasta contienen una cantidad de relatos de suicidios. Sansón se quito la vida a la vez que causo la muerte de todos los filisteos en el templo de Dagon (Jueces 16:29, 30). El rey Saúl se lanzo sobre su propia espada antes que caer prisionero de los filisteos (1 Crónicas 10:4, 5). Ajitofel, uno de los consejeros del rey David, "después de poner en orden su casa, se ahorco y murió" (2 Sa­muel 17:23). Cuando Zimri, rey de Israel, vio que su ciudad real había caído en manos de sus enemigos, prendió fuego a su palacio con el dentro y murió entre las llamas (1 Reyes 16:18). Y, es claro, Ju­das, uno de los doce discípulos, traiciono a Jesús y después se ahorco (Mateo 27:5).

En ninguno de esos casos suaviza ni presenta al suicidio como algo romántico y, menos aun, lo aprueba. Al contrario, la Biblia repetidamente recalca la santidad de la vida humana y la convicción de que es al Señor a quien le corresponde darla y quitarla: "Jehová hace morir y hace vivir. El hace descender al Seol y hace subir" (1 Samuel 2:6).

En vista de dichos principios, el sui­cidio no es de ninguna manera la voluntad del Señor. El que dijo "En el mundo tendréis aflicción, pero tened valor; yo he vencido al mundo!" (Juan 16:33b), quiere que sus hijos se acerquen a el para encontrar esperanza, fuerza y un sentido de propósito en lugar de dar fin a sus vidas en su desesperación.

Pero, es el suicidio el pecado que no tiene perdón? No es el acto especifico lo que Jesús identifico en Mateo 12:31 co­mo el pecado que no tiene perdón. Pero, la persona que se suicida finaliza su vi­da con un pecado que, por ser lo ultimo que hizo, no puede confesar y no puede ser perdonado?

Muchos creen que el suicidio es el pecado definitivo para el cual no hay perdón... Esto es obviamente un malentendido en cuanto al evangelio de la gracia de Dios. El único pecado que realmente le impide a uno estar en la presencia de Dios es el pecado de la incredulidad, de no creer personalmente en la obra de Cristo. La cuestión no es no poder confesar el suicido como pecado.

El perdón de Dios me da una posición como su hijo y se encarga de todos mis pecados: pasados, presentes y futuras. Si la salvación dependiera de confesar cada pe­cado cometido como creyente, nadie calificaría! Todos hemos pecado en formas que ignoramos o que no nos importaban lo suficiente como para confesarlo individualmente.

Dios no demanda que hay a dos pagos: primero el de la sangre de su Hijo, y, luego nuevamente el pago de la mía.

El final desafortunado y triste de alguien por su propia mano no anula el efecto de la gracia de Dios en su vida. Las victimas del suicidio que son hijos de Dios son almas redimidas en la presencia de su Padre celestial.

La respuesta al problema de los pensamientos, tendencias y amenazas de suicidio

Si algún joven ha intentado suicidarse (o lo esta pensando seriamente o esta amenazando hacerlo), su obligación es tanto urgente como sencilla: lleve al joven inmediatamente a un hospital que atienda estos casos o a una sala de emergencia; es absolutamente necesario obtener una evaluación profesional. Si no lo hace y el jo­ven intenta quitarse la vida, puede usted ser considerado responsable ante la ley.

La siguiente respuesta tiene como objetivo ayudar al pastor, líder de jóvenes, maestro o padre a brindar su consejo al joven que ha admitido pensar en el suicidio (en contraste con alguien que lo ha intentado o que ha amenazado hacerlo). Si en cualquier momento durante el proceso de orientación, nota o sospecha que el joven puede estar contemplando el suicidio, no lo deje solo hasta que se encuentre bajo el cuidado de un profesional en el campo de la salud mental.

Si en cualquier momento tiene usted razón para creer que el joven ha tenido pensamientos pasajeros sobre el suicidio (pero en realidad no ha intentando ni ame­nazado suicidarse), siga observando al jo­ven para intervenir con extremo cuidado y oración. Aconseja no tratar de "sacudirlo", ni avergonzarlo, ni caer en argumentaciones o discusiones filosóficas, ni tratar de "leerle los pensamientos o sicoanalizar" al joven.

En lugar de ello, el padre o líder juvenil con discernimiento puede ayudar empleando una estrategia como la si­guiente:

ESCUCHAR.

"Siempre tome seria­mente cualquier indicación de que el individuo esta pensando en el suicidio", Nunca descarte, se burle o desafié lo que el joven dice acerca de contemplar o intentar el suicidio. "Mas concretes sus planes", "mas peligrosa la situación y mas la necesidad de actuar inmediatamente. ^Tienen un arma escondida en alguna parte? Han practicado hacerle nudos a una soga? Aun si sus planes no son concretes [recuerde que] los jóvenes son notoriamente impulsivos". Escuche cuidadosa, sensible, pacientemente  y no se arriesgue.

EMPATIZAR.

El poder principal que uno tiene al tra­tar con una persona suicida es su relación con el y la manera como demuestra su interés y preocupación  Use con discerni­miento ese poder para impedir el posible suicidio.

Las maneras de aprovechar al máximo su relación pueden incluir:

  • Hacer todo lo posible por estar a su disposición, especialmente en mementos de crisis
  • Mantenerse en contacto para estar al tanto de la condición y del progreso del joven
  • Orar por el joven (dejando que escuche sus oraciones)

ALENTAR.

Puede ser tentador tratar de contradecir la estimación del jo­ven en cuanto a lo mal que andan las co­sas, la mala suerte que tiene, etc. Aunque su desesperanza y razonamiento defectuoso tienen que ser encarados, es de pri­mordial importancia que todo lo que el adulto diga y haga sea presentado en una forma que confirme fuertemente su valor como persona, como hijo de Dios, como alguien valorado y querido por su familia o amigos, como un individuo con capacidades, dones y una potencialidad inmensurable.

DIRIGIR. 

 Cultive la relación.

 El mejor recurso que cualquier padre u otro adulto tiene para ayudar al joven suicida es una relación sana con el. Dedíquese a cultivar su relación con el joven y a ayudarle a entablar relaciones fuertes, sinceras con otros.

Desarrolle su autovalía.

 Los padres y (otros] pueden aliviar la lucha por aceptarse a si mismo por medio de usar constantemente todo método posible pa­ra enseñar a los niños, dos cosas: quienes son y como cultivar un sentimiento de ser alguien con el cual se sientan cómodos. Reforzar los éxitos del niño, ofreciendo cariñosas muestras de que es que­rido y aceptado y manteniendo abierto el dialogo sobre las cosas que el niño enfrenta.

Infunda esperanza.

 Las personas suicidas necesitan esperanza. Son prominentemente personas sin esperanza. Infundir esperanza por medio de exponer al joven al Dios de esperanza (y a una manera de mirar a la creación, las leyes naturales, etc. con esperanza), cultivando un sentido de maravilla ante el hecho de que son hijos de Dios, respondiendo al joven como un individuo con una personalidad singular y dones singulares, resolviendo las diferencias entre los padres e incluyendo las influencias positivas de familiares y parientes en la vida del joven.

 Fomente la comunicación.

 Un porcentaje preocupante de jóvenes cristianos dice que no puede hablar con sus padres sobre las cosas realmente importantes de la vida. Haga saber al joven que puede decir lo que quiera y no será condenado por ello. Respete sus opiniones no importa las que sean.

 Enseñe técnica para sobrellevar las dificultades.

 Es difícil creer en uno mismo o  en el futura  cuando el mundo de uno se esta desintegrando. Muchos jóvenes carecen de las técnicas que pueden ayudarles a sobrellevar los múltiples problemas y presiones que enfrentan en el hogar, la escuela y en su circulo de amigos.

Entre las sugerencias tenemos las si­guientes:

  • Dar importancia a las relaciones
  • Establecer límites claros
  • Ser ejemplo de las maneras

Apropiadas de resolver problemas

  • Comunicar sabiduría con discernimiento y tacto
  • Adentrarse en el mundo del adolescente y permitirle experimentar el mundo tal cual es, sin ilusiones

Enfoque los recursos a su disposición.

 La mayoría de las personas suici­das no se dan cuenta de los recursos a su disposición para ayudarles a sobrellevar sus problemas. Sin argumentaciones, sino con una disposición de explorar con suavidad, ayude a la persona a identificar claramente la naturaleza de los problemas que encara y sus alternativas

Con algo de persistencia  puede quizás encender una chispa de esperanza.

Desarrolle un plan de acción.

 De forma a un conjunto de pasos prácticas concretes que ayuden al joven y sus circunstancias. Uno de estos pasos debe ser el de desarrollar el habito de tener comunión regular, honesta con Dios, tanto en privado como en conjunto. Un plan de acción útil puede también incluir negociar cambios en la rutina en el hogar y la familia, evitar ciertos ambientes y compañeros, dedicarse a un "pasatiempo" o recreación nueva o favorita, integrando un grupo juvenil en la iglesia, comenzando una relación con alguien que pueda ser su mentor, etc.

COMPROMETER.

 Haga todo lo posible por motivar la propia participación del joven en tratar de prevenir un intento de suicidio. Quizás la manera mas eficaz de hacerlo es animarle a hacer un contrato con usted. Este puede ser un contrato verbal o por escrito que estipula que:

  • El joven acuerda ponerse en contacto con usted o con otra persona (nombrada en el contrato) si empieza a pensar en el suicidio.
  • El joven acuerda no dejar de esforzarse, aunque no logre ponerse en con­tacto con usted, hasta que los dos hayan podido conversar sobre sus pensamientos suicidas.
  • El adulto acuerda responder a todo llamado o mensaje inmediatamente de recibirlo y se tomara el tiempo para conversar sin sentirse molesto o impaciente.
  • El adulto acuerda no dejar solo al jo­ven hasta que ambos se sientan seguros de que la crisis ha pasado.

 

REFERIR.

En cuanto ha sido determinado que un joven corre el riesgo de suicidarse, es imperativo que haya una intervención definitiva de aconsejamiento. Consulte inmediatamente con los padres del joven y consiga ayuda profesional.

 

Recomienda:

La regla cardinal para la prevención del suicidio es esta: HAGA ALGO. Si alguien que usted conoce ha intentado suicidarse y no ha recibido cuidado profesional: CON­SIGA AYUDA. Si alguien que usted cono­ce amenaza poner fin a su vida: CONSIGA AYUDA. Si alguien que usted cono­ce ha sufrido un cambio drástico en su vi­da y empieza a preparar su testamento o a regalar sus pertenencias: CONSIGA AYU­DA. No espere para ver si aparecen otros indicativos. No decida pensarlo por un tiempo. Actué hoy. Mañana puede ser demasiado tarde". 

 

Conseguir ayuda puede significar contactar al medico de la familia o llevar al joven a un hospital, llamar a un centro de crisis de suicidio, involucrar a las agencias de servicio a la niñez o que atienden las crisis de los problemas mentales o consultar a un psicólogo o siquiatra cristiano profesional. Sea como fuere: CON­SIGA AYUDA.

Espero  amigas  mias les  ayude este tema  mucho,en  especial  a ustedes jovenes

QUE DIOS LOS BENDIGA MUCHO,SU AMIGA.  

  Foto de mujerinvestigadora:  -    

YANET CAMACHO