Problemas de conducta
Cuarta Parte

"síndrome de la conducta adolescente debido a su dependencia de las drogas", una condición que puede incluir un aumento de rebeldía contra los padres, un rechazo de la escala de valores del hogar, una declinación en los logros escolares, faltar a la escuela sin permiso, compulsiones, depresión e hiperactividad. Tales comportamientos son a veces resultado de mas (u otras) cosas aparte del uso de la droga, pero con frecuencia se asocia con esta.
Depression

El abuso de las drogas y la depresión. Aunque el uso de drogas a menudo es causado por la depresión, la depresión también puede ser el resultado del abuso de las drogas, los cambios en el estado de animo producidos por la droga pueden llevar a una depresión grave y prolongada que, potenciada por los efectos de la droga y/o abstinencia de la misma, puede provocar una depresión de una profundidad casi imposible de imaginar.
Suicidio

La depresión y desesperación que muchas veces acompañan al uso de las drogas pueden llevar a pensamientos, amenazas y acciones suicidas.
El abuso químico es un contribuyente principal de la mortandad adolescente (fatalidades por manejar un auto en estado de ebriedad y los suicidios).
Las razones principales son el manejar estando incapacitado por el alcohol o las drogas y los suicidios relacionados con las drogas.
El índice de suicidios entre muchachos de 10 a 14 años ha aumentado casi con la misma rapidez, que el índice entre los de 15 a 24 años. Además, hay centenares de intentos de suicidio entre los jóvenes por cada uno que lo logra. Los índices de suicidios entre adolescentes se ha triplicado en las ultimas dos décadas, lo cual coincide con la epidemia de uso de marihuana entre nuestros jóvenes.
Delincuencia

El uso y abuso de las drogas a menudo fomenta la delincuencia y criminalidad, no solo entre adultos, sino también entre los jóvenes.
"Alrededor de dos tercios de las personas arrestadas en las grandes ciudades por hechos delictivos, como es el robo, resultan con análisis positivos por el uso de drogas ilícitas, y alrededor de la mitad de los menores en la corcel están ahí por delitos relacionados con drogas".
La perspectiva bíblica sobre el uso y abuso de las drogas

La Biblia no trata específicamente el uso y abuso de las drogas. Guarda silencio, por supuesto, en cuanto a toda droga, aparte del alcohol, principalmente porque las drogas modernas eran desconocidas o poco comunes en las épocas bíblicas. Pero dicho silencio no significa que la Palabra de Dios nos deje sin dirección. Al contrario, la Biblia ofrece varias perspectivas muy claras sobre el tema del abuso de las drogas.
La Biblia condena explícitamente el abuso de distintas sustancias. La embriaguez se condena con firmeza (Proverbios 20:1 y 23:20) y es listada como evidencia de la naturaleza pecaminosa (Galatas 5:21). Pablo escribe que los ebrios no heredaran el reino de Dios y emite la orden directa: "sed llenos del Espíritu" (Efesios 5:18). El abuso de sustancias, sea la sustancia vino o cocaína, whiskey o heroína, es contrario a los principios bíblicos.
Los mandatos de la Biblia son incompatibles con el abuso de las drogas. La Palabra de Dios claramente ordena tener actitudes y conductas que contradicen o niegan el uso y abuso de las drogas. Por ejemplo, la carta de Pablo a la iglesia en Corinto registra su determinación en el sentido de que "no me dejare dominar por" nada (1 Corintios 6:12); y la persona que abusa de las drogas invariablemente será dominada por ellas. El abuso de las drogas es igualmente incompatible con los mandatos bíblicos de evitar los excesos (Efesios 5:18), practicar el dominio propio (1 Pedro 5:8), obedecer la ley (Romanos 13:1-5) y honrar a Dios con nuestro cuerpo, el cual es su templo (1 Corintios 6:15-20).

La Biblia muestra claramente que el consuelo se encuentra solo en Cristo.
Muchos jóvenes se vuelven a las drogas en un esfuerzo por escapar de sus problemas, pero las drogas no son una salida, son una trampa. "Venid a mi", dice Jesús al que busca alivio por medio de las drogas, "y yo os haré descansar" (Mateo 11:28; vea también Jeremías 6:16 e Isaías 55:1 -3).
La Biblia presenta una alternativa para el abuso de las drogas. "Y no os embriaguéis con vino, pues en esto hay desenfreno", escribió Pablo. "Mas bien, sed llenos del Espíritu" (Efesios 5:18). El joven o la joven que vive por el Espíritu no gratificara los deseos de la naturaleza pecaminosa (Galatas 5:16). Aunque la drogadicción es un problema complejo y desafiante, puede prevenirse, y superarse, con el poder de Dios a trabes de la vida en el Espíritu.
La Biblia ordena acercarse al adicto con compasión pero también confirmeza. "De algunos que vacilan tened misericordia;" escribió Judas, "a otros haced salvos, arrebatándolos del fuego; y a otros tenedles misericordia, pero con cautela" (Judas 22, 23). El cristiano es llamado a restaurar amablemente a quienes han tropezado y están luchando por levantarse (Galatas 6:1), un llamado que ciertamente incluye al joven que ha caído en la drogadicción.
La respuesta al problema del uso y abuso de las drogas
"Nadie puede esperar que el drogadicto", "pueda superar solo su problema de adicción hasta recuperarse". El joven involucrado en el uso y abuso de las drogas necesita ayuda urgentemente. La persona no tendrá éxito sermoneando al joven ni instándole a que se "controle". El siguiente plan puede ayudar a lograr excelentes resultados:
ESCUCHAR.
![]()
Trate de guiar al joven para que hable de su uso de drogas, recordando que los adictos a menudo son expertos en negar y manipular. Amablemente, pero con firmeza, guié al joven a reconocer y admitir el problema, quizás haciéndole las siguientes preguntas:
• A veces estas queriendo usar drogas cuando deberías estar haciendo otra cosa?
• Cuando las usas tomas todo lo que puedes lo mas rápido posible?
• Alguna vez terminas usando mas de lo que tu (o los demás) crees es mas de la cuenta? (Si la respuesta es afirmativa a esta pregunta indica un 90 por ciento de probabilidades de que tiene un problema con el abuso de drogas.)
Alguna vez usas las drogas a solas (no necesariamente estando solo: puede estar en compañía de otros que no la están usando)?
• Tratas de proteger tu fuente de drogas a fin de asegurarte de que no te falte cuando la necesites?
• Cuando estas alterado o triste, piensas alguna vez: "Si al menos la tuviera, me sentiría mejor"?
• Puedes ahora tomar mas droga que antes y a la vez seguir funcionando razonablemente bien (no se aplica a la marihuana que tiene el efecto opuesto)?
• Alguna vez te cuesta recordar cosas que hiciste o dijiste mientras tomas las drogas (solo se aplica a las drogas sedantes)?
Si el joven contesta afirmativamente a cuatro o más de dichas preguntas, es muy probable que sea adicto a las drogas. Si se niega a contestar honestamente o si se resiste, hágale ver calmadamente las constantes evidencias, adhiriéndose lo más posible a un estilo de cuestionar que no sea amenazante.
EMPATIZAR.
En lugar de tratar de entender la conducta del joven, procure entender (en lo posible) el sufrimiento y la confusión por los que esta pasando. Cuales son sus sufrimientos?
Sus inseguridades?, Sus temores? , Sus frustraciones? Hasta no obtener una percepción de estos, usted no se encuentra preparado para ayudar. También recuerde que la empatia puede ser proyectada en formas sencillas y practicas, por ejemplo: escuchando atentamente, haciendo contacto visual y asintiendo con la cabeza cuando el joven habla, estando frente a frente (en lugar de detrás de un escritorio), haciendo gestos empaticos, como son: colocarle una mano sobre el hombro cuando el joven llora, o esperando pacientemente mientras el o ella lucha por encontrar las palabras para decir.
ALENTAR.

Recuerde que el adicto por lo general siente una intensa ansiedad y tiene un concepto bajo de si mismo. En consecuencia, cuídese de criticar o condenar al joven; en cambio, comunique su aceptación y aprecio por el o ella (aunque no por su conducta). Sea amable, aceptador y alentador pero no crédulo en su trato. Procure cimentar tres verdades en su mente:
• Dios ama al joven incondicionalmente.
0 Usted ama al joven incondicionalmente.
• El o ella es una persona de inestimable valor a los ojos de Dios y de los suyos.
D1RIGIR.

El adulto interesado puede ser de máxima ayuda guiando en la siguiente dirección al joven involucrado en el uso de drogas:
Dirija la atención del joven hacia Dios. Guíelo a arrepentirse y confesar su pecado, y ayude al joven a recibir y reconocer el amor y perdón de Dios. Recalque, al conversar con el joven, que hay gracia y poder en una relación con Dios por medio de Jesucristo. Guíele a desarrollar y mantener una comunión diaria con Dios a fin de apoyarse en su poder, aprender de su Palabra y contrarrestar las tentaciones con la mente de Cristo (Filipenses 4:4-9).
Informe e involucre a los padres del joven.

Lo antes posible debe involucrar a los padres del joven. Aunque a veces los padres se muestran renuentes a aceptar la verdad del problema de un hijo o hija, su colaboración y apoyo son indispensables para que el tratamiento y la recuperación sean eficaces.
Presente las opciones para el tratamiento

Identifica tres elementos importantes del tratamiento que son esenciales para lograr la recuperación del adicto:
Primero, la persona tiene que eliminar la droga de su sistema. Se debe permitir al cuerpo recobrar su normalidad.
Segundo, se debe tener un sistema de apoyo positive. Este sistema de apoyo tiene que educar, brindar terapia y reforzar el proceso de recuperación.
Tercero, establecer cosas que vale la pena hacer, cosas que dan significado y satisfacción. Si la persona no se va a drogar, algo tiene que llenar el vació.
Estos tres elementos en el tratamiento son muy importantes si se ha de establecer un programa eficaz de recuperación.
COMPROMETER.

Aunque nadie puede esperar que un adicto saiga adelante sin ayuda de nadie, haciéndolo por si solo, es importante contar con la cooperación del joven en planear su recuperación. Puede ser que el adulto interesado necesite hacer los arreglos y aun proveer dirección firme e insistente, pero se debe aprovechar toda oportunidad para permitir que el joven tome las decisiones y determinaciones acerca de su tratamiento. Examine las opciones para el tratamiento (que sin duda incluirán los tres elementos ya mencionados), pero asegúrese de que el joven sea el "dueño" de cualquier decisión que se tome. Una de las formas mas efectivas de lograr esto es sugiriendo opciones "esto/o aquello" ("te sentirías mas cómodo viendo al medico de la familia o te gustaría que yo sugiera uno?").
REFERIR.

Bajo ninguna circunstancia debe el padre o líder de jóvenes intentar guiar al adicto en su recuperación sin ayuda profesional. Lo más pronto posible haga que el joven este en manos de un profesional especializado en el campo de adicciones. Hay una variedad de organizaciones (Como Narcóticos Anónimos) y programas de tratamiento que pueden ayudar, y cualquier medico o psicólogo informado puede ayudar al joven y al líder a valerse de tales recursos.
Espero amigas mias les ayude este tema mucho, en especial a ustedes jovenes
QUE DIOS LOS BENDIGA MUCHO,SU AMIGA.
YANET CAMACHO


Escribe un comentario