El problema de los padres despreocupados

SEGUNDA  PARTE

 

 

La despreocupación puede tomar muchas formas y presentarse en distintos niveles de gravedad. La mayoría de los eruditos consideran que la despreocupación es la falta de atención a las necesidades básicas de un niño o joven (que son: casa, comida, ropa, atención médica, asistencia a la escuela, etc.).

La forma mas grave por supuesto, es cuando un niño ha sido dañado físicamente o muere por falta de alimentos, supervisión o atención medica; un informe de la Comisión Nacional para la Prevención del Abuso Infantil,  muestra que 1.299 niños perdieron la vida en 1993 como resultado del descuido o el abuso.

Algunos adolescentes sufren debido a un tipo de descuido que no se nota a primera vista y que no es tan fácil documentarlo. Las autoridades escolares y del estado quizás no considerarían el caso de Juan (presentado en la Introducción) como uno de descuido o abuso. No obstante, el tipo de falta de atención que sufre, la aparente falta de interés e involucracion de parte de sus padres, lenta pero indefectiblemente perjudicara dramáticamente su vida.

Muchos pastores y líderes de jóvenes consideran el desinterés e indiferencia de los padres como un problema principal entre los jóvenes. Setenta por ciento de los lideres nacionales encuestados en preparación para este li­bra califican el problema de los padres despreocupados como "muy alarmante" y el 30 por ciento de esos lideres lo cali­fican como una "crisis".

Las causas de la despreocupación por parte de los padres

 

Ser padres es una obligación difícil, ya de por si es difícil manejar las muchas demandas de la vida sin tener hijos; muchos se encuentran con que darle la aten­ción y el cuidado apropiado a uno o mas hijos, encima de las ya muchas obligaciones del matrimonio y el trabajo, es una tarea casi imposible, aunque muchos tienen un éxito admirable en esto, mu­chos otros por diversas causas no lo tienen. 

Pobreza

 

La mayoría de los expertos coinciden en que la causa mas generalizada de descui­do es la pobreza, de la misma manera, la pobreza esta presente en muchos casos en que los niños sufren por falta de aten­ción o aparente indiferencia.

Muchas causas relacionadas con la po­breza aumentan la posibilidad de negligencia y falta de atención, por ejemplo: hogares con uno solo de los padres, mu­chos hermanos, falta de educación y falta de un ejemplo adecuado que hubiera permitido el desarrollo de habilidades eficaces para la tarea de ser padres.

Además, existe un sentimiento general de perdida de la esperanza en los barrios pobres.

También, los padres muchas veces carecen del conocimiento o la voluntad de cumplir, con propósito, sus obligaciones de padre.

Pero, los padres de bajos recursos no son los únicos que tienen este problema. 

Vida "estilo locomotora"

 

Por lo general, las necesidades básicas de alimento, casa, escuela y ropa de los jovencitos de hogares de clase media y alta son suplidas. Pero estos muchachos mu­chas veces sufren por otros tipos de des­cuido; pueden estar hambrientos por recibir atención, afecto, y desean ver que sus padres se interesan por ellos.

Las familias de clase media y alta con frecuencia sufren porque sus vidas son al "estilo locomotora" en que los padres parecen una locomotora a todo vapor, tratando de ganarle al reloj mientras que frenéticamente tratan de cumplir con las demandas de sus carreras, y comunidades, mientras que sus hijos terminan por sentirse como si fueran el paisaje que va pasando, borroso y sin recibir nada de atención.

En el mundo acelerado en que vivimos ambos padres a veces sienten la presión de tener que trabajar tiempo completo, y algunos muchachos se las tienen que arreglar solos después de la escuela y, a veces, hasta ya entrada la noche. Estas circunstancias pueden causar que el joven se sienta solo y, no pocas veces, con temor, y puede también brindarle la oportunidad de hacer cosas inconvenientes y malsanas. 

Desintegración familiar

 

 

El divorcio y ser el único progenitor ge­nera mucho estrés por parte de los pa­dres. El dolor y la ira que puede sentir el padre o la madre como resultado del di­vorcio puede eclipsar la necesidad que su hijo debe de expresar su sufrimiento por la perdida de su familia.

Muchas veces, después del divorcio, uno de los padres queda solo para asumir todas las responsabilidades que antes cumplían los dos.

A. la vez, puede haber mas obligaciones financieras, el comienzo de una nueva carrera, nuevos estudios y/o nuevas relaciones, todo lo cual distrae al padre y hace que prestarle la atención debida al hijo parezca imposible

Estar solo como padre puede ser una tarea abrumadora, en estos casos es muy difícil que ese padre solo o esa madre so­la encuentre un equilibro adecuado entre sus propias necesidades (que pueden ser muy agudas después de una muerte o un divorcio) y las necesidades de sus hijos. Muchos padres solos le prestan una atención admirable a las necesidades de sus hijos. Pero, con demasiada frecuencia, se descuidan las necesidades emocionales atención, apoyo y afecto  al jovencito.

 

Muchos hijos

 

 

No es difícil entender como tener muchos

Hijos puede dificultar el que los padres dediquen su interés y atención a cada uno. Siendo una de cinco hijos, Tania nunca recibía la atención individual de sus padres. Ambos estaban muy ocupados con sus trabajos y tratando de no atrasarse con las cuentas que pueden aumentar fácilmente con una familia numerosa.

Los padres de Tania nunca teman tiempo ni interés por asistir a ninguna de sus actividades escolares o deportivas y, en realidad, hacían todo lo posible por desalentarla en participar en actividades fuera de la escuela que costaban dinero, diciéndole que hacerlo les era una carga financiera muy pesada. Tania sentía que mas la querían cuando menos tenían que gastar en ella.

Preocupaciones de los padres por escalar en la sociedad

 

 

Los padres tienden a descuidar a sus hi­jos si están preocupados con cualquier otra cosa, especialmente con avanzar socialmente.

La mama y el papa de Marcia estaban absortos por diversas actividades sociales, y ambos pugnaban constantemente por avanzar. A Marcia la dejaban al cuidado de una tía, la hermana de la mama, de veinte años. Los padres de Marcia no sabían que su hija y su tía fumaban marihuana todas las tardes. Como la mama y el papa por lo general no llegaban hasta las 8 ó 9 de la noche, tenían tiempo de librarse de las evidencias, aunque las consecuencias emocionales en la vida de Marcia eran fáciles de ver, para el que quisiera verlas. 

Enférmedad mental

La esquizofrenia,  depresión  maniática. Depresión posparto y depresión clínica son algunos de los trastornos que pueden I llevar a la desatención de los hijos por parte de los padres. Cuando un progeni­tor sufre de una de estas enfermedades  no se esta haciendo los tratamientos adecuados, esto puede afectar su habilidad I de prestar atención a los hijos.

Egoísmo

 

La sociedad actual empuja a hombres y a mujeres a "tenerlo todo" y a "lograr todo a tu manera": a ganar un sueldo elevado, mandar a los hijos a una escuela privada, hacer ejercicio todos los días, tomarse unas vacaciones en las Bahamas y, en medio de todo, tener una familia feliz. Los padres que caen en esta mentalidad de "querer tenerlo todo", por lo general descuidan las necesidades emocionales de sus hijos, pretiriendo (consciente o inconscientemente) dar prioridad a sus propias "necesidades" en lugar de atender las necesidades de sus hijos.