La respuesta al problema de la familia con un  Solo progenitor

TERCERA  PARTE

El pastor, maestro, líder de jóvenes, pa­dre o madre sensible puede ayudar al joven a adaptarse y a sobrellevar su situación de vivir con un solo progenitor implementando un plan como este:

ESCUCHAR.

 

 

 

Los adolescentes de familias con un solo progenitor necesitan sentirse con la libertad de expresar lo que sienten, especialmente en dos áreas: necesitan "la li­bertad de expresar sus sentimientos sobre el padre que falta" y "la libertad de ex­presar sentimientos negativos sin que los condenen". Si el joven se expresa groseramente, el adulto puede pedirle que se exprese debidamente, pero no deje el adulto de escuchar atentamente para ver que sentimientos han dado lugar a las palabras del joven.

EMPATIZAR.

No sea demasiado rápido para juzgar o corregir las reacciones del joven, ni para ofrecer una solución fácil. Para empezar, tómese el tiempo para simplemente relacionarse con el. Sienta lo que el siente. Llore con el. Consuélelo. Hágale saber que usted se interesa y se preocupa por el.

ALENTAR.

 Comuníquele al joven que usted lo acepta, y confirme su buena opinión de el. Recuerde que se puede estar sintiendo rechazado y aislado. El primer paso hacia la sanidad y la mejoría puede ser que el sepa que alguien cree en el, que alguien piensa que vale algo. Recuérdele al joven (particularmente por medio de orar con el y por el) que tanto Dios como usted lo valoran y lo aprecian muchísimo. Muchas personas que están pasando por circunstancias difíciles necesita este tipo de aliento la confirmación de su propio valor y sus capacidades  mas que ninguna otra cosa.

DIRIGIR.

 

Algunas de las siguientes ideas pueden ser de utilidad al pa­dre o al adulto interesado en guiar al jo­ven que lucha con las muchas adaptaciones que tiene que hacer en su familia que ahora tiene un solo progenitor:

Aliente al joven a depender de Dios.

En su situación de contar con un solo progenitor en su familia, ayúdele a aprender a acercarse a Dios para recibir consuelo y tener comunión con el cuando las otras relaciones fracasan. Dios es realmente "padre de los huérfanos" que puede fortalecer y sostener al joven en medio de los muchos desafíos y dificultades de la vida. 

Acomeje que mantengan las rutinas o tradiciones que se puedan. Esto puede darle sentido de seguridad en los momentos de transición; aliente la conservación de rutinas relacionadas con irse a la cama, horas de comida, ir a la escuela, etc. 

 Anime al joven a participar en las actividades juveniles de la iglesia.

El grupo juvenil sano y entusiasta puede ser una parte importante de la vida del joven, especialmente para el de una familia con un solo progenitor. lo lidere de jóvenes necesitan la colaboración de los pa­dres que han quedado solos, y estos nece­sitan de ellos. 

Procure que el jovencito encuentre substitutos para el padre o la madre que falta.

 Guíe al jovencito que vive con su madre solamente a relacionarse con hombres cristianos que puedan contribuir a su formación como varón; ayude a la adolescente que vive con su papa a identificar a hermanas de la iglesia que pueden tener respuestas para sus preguntas y brindarle una dirección constante. Trate de desarrollar una fuerte "red de conexión" de las familias con "tíos" y tías" adoptivos que les sirvan de ejemplo en lo que a relaciones entre ambos sexos se refiere.

Ofrezca esperanza.

 Los hijos de pa­dres divorciados o separados y los muchachos en familias con un solo proge­nitor enfrentan más obstáculos que muchos otros jovencitos, pero la mayoría terminan bastante bien. Si terminan sus estudios, en su mayoría no demuestran un nivel alto de sufrimiento emocional y no caen en problemas de conducta. Ayu­de al joven a comprender que existen razones para que tenga esperanza, particularmente si confía en Dios y es apoyado por cristianos cariñosos y comprensivos.

COMPROMETER 

Hay muchas cosas que no se pueden cambiar en la familia con un solo progenitor. La mama y el papa probablemente no vuelvan a juntarse; las cosas nunca volverán a ser como antes. El padre, madre, maestro o líder de jóvenes puede ayudar consiguiendo la colaboración y participación del joven a fin de que identifique las cosas que el o el la si' puede cambiar, las cosas que el o ella puede mejorar, y lo que debe hacer para lograr esos cambios. Enfoque la atención del joven en cosas constructivas que están dentro de lo que puede hacer, y anímelo a seguir adelante con ellas. Esas cosas podrían incluir:

• Cuidar mejor la relación con el pro­genitor ausente.

• Escribir en un diario sus pensamientos y sentimientos.

• Ayudar a sus hermanos menores.

• Integrarse a un grupo de apoyo en la iglesia u otra institución.

• Buscar apoyo en amistades sanas con chicos de su misma edad, por ejemplo, entre los jóvenes de la iglesia. 

REFERIR.

 

"Si el joven no vuelve a encaminarse en su desarrollo y crecimiento normal den­tro del lapso de un año después del divorcio u otra causa que precipito su condición, quizás necesite el cuidado y ayuda especial de un consejero profesional,

Si sus modalidades negativas siguen después de unos meses, busque ayuda. Unas pocas palabras dichas por un profesional capacitado muchas veces ayudan al joven a superar su condición.

"Referirlo a un profesional, por supuesto, solo se hará con el permiso de su progenitor (y, preferiblemente con su participación).

Espero  amigas  mias les  ayude este tema  mucho en  especial  a ustedes jovene
 
QUE DIOS LOS BENDIGA MUCHO,SU AMIGA.    
 
 

 

Yanet Camacho

 

Solo progenitor