La respuesta al problema de vivir con padrastros o en una familia mixta

 TERCERA  PARTE

 El  padre o madre sensible a las necesidades del jovencito o jovencita, puede ayudarle a adaptarse y sobrellevar su situación en una familia mixta implementando un plan como el siguiente:

 ESCUCHAR.

 En medio de los problemas y traumas de acostumbrarse a una familia mixta, muchos adolescentes se quedan con la impresión de que nadie les escucha. Piensan que no se tiene en cuenta lo que están sintiendo. Muchas veces necesitan, mas que nada, que alguien les escuche, alguien que les de la libertad de expresar lo que sienten sin interrumpirlos y sin emitir juicios. El pas­tor, maestro o líder de jóvenes puede facilitar el que se expresen valiéndose de preguntas y frases como las siguientes:

• Cuéntame que es lo que te esta molestando.

. Cuanto hace que sientes esto? (Las cosas han mejorado o empeorado? se sienten los demás en tu familia?

• Has conversado de esto con tus padres? Si no,por que no? En caso afirmativo, con que resultado?

El adulto interesado también hará bien en "escuchar" detenidamente a la comunicación no verbal del joven tanto como a lo que dice con sus palabras.

 EMPATIZAR.

 Tómese el tiempo que sea necesario con el joven y bríndele el consuelo apropiado. Recuerde que puede comunicar empatia  por medio de:

• Escuchar atentamente.

• Asentir con la cabeza.

• Hacer contacto visual.

• Inclinarse hacia adelante en la silla.

• Hablar en tonos tranquilizantes.

• Reflejar las afirmaciones y los gestos clave.

Resista la tentación de rebajar las preocupaciones del joven ("Seguramente las cosas no han de andar tan mal") o de aumentarlas ("Yo no se como aguantas a ese hombre"). En cambio, trate sencillamente de ver las cosas a trabes de los ojos del joven mientras le escucha, se duele con el y llora con el.

 ALENTAR.

 Aproveche toda oportunidad posible para crear un ambiente de aceptación, aprecio y aliento. Cubra al joven con sus oraciones, tanto cuando están juntos como cuando están separados. Contrarreste con abundantes dosis de aliento el rechazo que puede sentir ante su

Situación en una familia mixta. Sature cada conversación con palabras de esperanza también; después de todo, un magnifico 80 por ciento de hijastros parecen estar sobrellevando bien su situación fami­liar!

 DIRIGIR.

 

 La gran dificultad del hijo que trata de adaptarse a una situación de familia mixta (y que, puede usted estar seguro, el joven mismo siente agudamente) es que es relativamente impotente para lograr un cambio, o eso cree. Pero, aunque es obvio que los padres o padrastros están en mejor posición para influir sobre la familia, el adulto intere­sado puede guiar al joven para ayudarle a adaptarse a su situación, valiéndose de algunas de las siguientes ideas:

 Aliente al joven a defender de Dios.

 Ayude al adolescente que integra una fa­milia mixta a acercarse a Dios para recibir su consuelo y compañerismo cuando carece de otras relaciones. El Señor es un padre cariñoso que puede darle fuerzas y sostenerle en medio de sus muchas dificultades y desafíos en la vida.

 Identifique las causas de las dificultades.

 

 

El joven siente dolor? Esta enojado? Se siente culpable? ; Esta reaccionando al sentido de que ya no esta en control? ^Siente que lo descuidan? (;Esta celoso? Guíe al adolescente a expresar sus sentimientos y actitudes con miras a identificar los motivos principales de sus problemas.

 Ayude al joven a enfrentar la realidad.

 Algunos hijos en familias mixtas tienen fantasías de que sus padres biológicos volverán a juntarse o que pronto volverá a tener "una familia de verdad", libre de las tensiones de vivir en una familia mixta. El joven debe darse cuenta de que esas cosas no pasaran. Mas bien, debe mirar de frente a su situación actual y sobrellevarla de la mejor manera posi­ble; así tendrá mas posibilidad de adaptarse bien. Trate de lograr esto haciendo preguntas cuidadosamente (en lugar de decide directamente como es la realidad): "Te parece que eso es realista?" "i Que te hace pensar eso?" "Que metas mas realistas puedes adoptar para ti y tu familia?"

 Estudien la mejor manera de "negociar" la dificultad.

 En la familia mixta, como en cualquiera, hay que tomar y dar. Ayude al joven a considerar las maneras de "negociar" con sus padres y/o hermanos en áreas que enfoquen las causas de su problema; por ejemplo: acordando pedir permiso antes de tomar prestado algo o respetando el deseo de privacidad del hermano por medio de siempre llamar a la puerta de su habitación cuando esta cerrada.

Incluya al progenitor y al padrastro o madrastra.

 La  persona mas  cercana, debe considerar la conveniencia de pedirle al joven permiso para incluir a su progenitor y padrastro o madrastra al encarar la situación. El adulto interesado puede a veces facilitar la comunicación y "negociación" entre padre e hijo. Dicho proceso, enfocado con cautela y oración, muchas veces puede encaminar a la fami­lia mixta en la dirección debida.

 COMPROMETER.

 

 

Evite la tentación de dejar que el joven denomine a padrastros o hermanastros como "los malos" y a si mismo como "el bueno". Involúcrelo en un proceso que lleve al perdón, la reconciliación y la planificación constructiva. Anime al joven a apuntar hacia una mejora, no una perfección, de la situación (y que contribuya a ella).

 REFERIR.

 El padre, madre,  debe estar atento para captar la necesidad de ayuda profesional. Si los esfuerzos del adulto interesado en el no dan muestra de ser eficaces, o si la situación empeora o se deteriora, se debe animar a padres e hijos a consultar a un consejero cristiano pro­fesional mientras se sigue brindando todo el apoyo posible.

Espero  amigas  mias les  ayude este tema  mucho en  especial  a ustedes jovene
 
QUE DIOS LOS BENDIGA MUCHO,SU AMIGA.    
 
 

 

Yanet Camacho